lunes, 17 de enero de 2011

El asesinato de Rasputín



Ahora que Rasputín está de moda gracias a la película de Bonilla, viene a cuento hablar de Manuel Quiroga, ese gran violinista a quien Pontevedra tiene sumido en un ninguneo que suena a desprecio y de cuya muerte se cumple este año el 50 aniversario sin que tengamos a la vista ni el más humilde de los homenajes.

Manuel Quiroga ofreció al mundo el relato de la muerte de Rasputín, que él había escuchado de boca del propio asesino, el príncipe Yusupov, a quien habia frecuentado durante los años en que Quiroga había tenido residencia en París, y que encontramos en el libro "Manuel Quiroga, un violín olvidado", obra de Fernando Otero Urtaza que yo tengo gracias a Milagros Bará, gran investigadora y estudiosa, entre otras cosas, de la vida y obra de su tío abuelo Quiroga.
 "Allí he conocido a un individuo cuya intervención en el "affaire" Rasputine, glosó toda la prensa mundial: el célebre príncipe Youssoupoff, que vive con su princesa en un hotelito del Bois. He cenado con ellos muchas veces y algunas he tenido que llevar mi violín. Ella tiene el célebre collar de perlas negras valuado en seis millones de pesetas"
Y fue precisamente el testimonio de Quiroga sobre las circunstancias del suceso uno de los motivos de que la leyenda de Rasputín se acrecentara notablemente. Sigue relatando Quiroga, quien tenía una prosa sobresaliente:
"Un día me contó Youssoupoff cómo mató a Rasputine; es interesante: le convidó a cenar y preparó una bebida y pasteles con cianídrico que experimentaron previamente en un perro que murió en el acto. Era una noche iluminada de nieve y creadora de misterios; había un tremar inquisitivo y medroso en el alma de todas las cosas. De pronto el ruido de un coche que no se detuvo inquietó el esperar del príncipe y al fin hay un golpe que desgarra la noche. Youssoupoff abre la puerta y entra Rasputine envuelto en una bocanada de tiniebras."
Grandísimo Quiroga. Una vez creado el ambiente perfecto para un relato negro, continúa narrando los detalles del asesinato. Rasputín entra y pregunta si están solos. El príncipe afirma que sí y tranquiliza a su víctima. Se sientan a la mesa y Rasputín comienza a tragarse el veneno, que misteriosamente no actúa sobre la víctima como había actuado sobre el perro.
"Y mientras Rasputine habló, toda su leyenda de inexpugnabilidad sobrenatural agarraba garfios de realidad en el espíritu del príncipe al ver cómo el veneno de los pasteles ya ingerido por el farsante no hacía el menor efecto. Insistió haciéndole beber ya del líquido intoxicado y sintió como un aliento de sobresalto al ver que el organismo de aquel ser vencia leyes naturales."
Desesperado, el asesino opta por una solución más expeditiva: matar a tiros a Rasputín.
"(...) y ya perdida toda serenidad, hizo varios disparos desordenados sobre el monje que cayó desangrado. Entraron todos entonces y llevaron el cuerpo de Rasputine a un automóvil para echarlo al río; cuando llegaron a la orilla, aun Rasputine vivía.
Y cayó finalmente sobre un bloque de hielo desde donde lanzaba aun alaridos de muerte. El bloque al deshelarse se lo fue tragando lentamente. ¡Oh!, se podría hacer un gran libro con todo esto ¿n'est ce pas?"
Y ahora que ya sabemos cómo murió Rasputín, podemos escuchar a Quiroga tocando el violín. Nuestras autoridades y el director del Museo de Pontevedra, dicho sea de paso, deben ser mucho mejores interpretando a Pablo Sarasate, de ahí, digo yo, que consideren tan poca cosa a Manuel Quiroga y nos escondan su legado.        

13 comentarios:

  1. Es una historia muy interesante. Estoy de acuerdo contigo en lo del homenaje a Quiroga. Debería conocerse mas la figura de ese gran violinista.

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  2. Y hablando de Sarasate, también vivió en Pontevedra, no estaría de más que le dedicarais una calle. En Pamplona, donde nació y a la que dejo su legado, como Quiroga a Pontevedra, él sí tiene museo, os dejo un enlace para que tomeis nota

    http://www.cfnavarra.es/centenariosarasate/es/biografia/navarra_pamplona_museo.asp

    Un saludo

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  3. Manuel Quiroga... músico universal, pintor, y también excelente narrador, ¿quién da más?.
    Queremos una película sobre la vida de este artista pontevedrés ya.

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  4. Siempre buscas una excusa para hablar de Quiroga, se nota que te gusta, Rasputin es la excusa perfecta

    Femiaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!

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  5. Soy estudiante de violín en México. La interpretación de Quiroga es magistral, estuve checando en youtube otras piezas interpretadas por Manuel Quiroga y son sublimes, lamento que entre ustedes haya gentes que no lo sepan valorar, aquí tienen ya a un admirador de su violinista.

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  6. Sorprendente el relato de Manolo Quiroga. Realmente tuvo que ser un personaje excepcional. Me apunto a las quejas para poner en valor su figura.

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  7. Alegría del Hogar17 de enero de 2011, 22:33

    Muy interesante la historia y tienes razón, qué pena que no se hable más de Quiroga en Pontevedra y en todas partes. Todo es empezar y aún estamos a tiempo de remediar eso!!

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  8. Espero, por el bien de la salud cultural de Pontevedra y Galicia, que nos veamos en un Homenaje al maestro en este 2011.Un saludo.

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  9. Que relato,da pena el pobre Rasputín y mas su pobre asesino,que traballolevóu e oo utro non lle axudaba nadiña.

    Alegría delHogar ten teazón,xa e hora de empezar.

    Femiaaaa,non terías un mozo ruso......

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  10. Tiven, tiven. Tívenos de todos os continentes, rasas e relixións, ghústame variar, Santano.

    Soio che direi que era un agharrado e un desconfiado. Nunca me quixo levar á sua dacha e coma en Moscú fasía moita friaxe e iso non me convinha para os meus ósos, fúnme deixándoo na mais absoluta miseria emosional.

    Ola Lara, non nos tes informados dos teus botelhóns, coma van?

    Bolingha, qué pasou, meu rei, que non apareses por aquí?

    Apertas

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  11. Claro que me tendes por aquí!!!! gracias por lembrar sempre de min, Femia!!!! De todo este tema, o que mais me chamou a atención foi o comentario de santano, que en catro liñas, trabucou sete veces, seica seguiu os consellos de femia e fixose amigo dunha botella enteiriña de licor café!!! Non, en realidade, glub ten razón, deberiase facer algun tipo de homenaxe por este home, hasta e coñecido allende o atlantico ( caso de Franck ), e aquí nadiña.

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  12. Glub, onte saiches na tele falando de Quiroga, moi ben falado, por certo, a ver se dunha vez facemos algo polo noso violinista, non podemos deixar pasar os 50 anos da sua morte sen actos de homenaxe.

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  13. hola, ya habia opinado sobre este interesante blog, un saludo y un agradecimiento por ser la ola que me impulso a la creacion de mi blog :)

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