Mila Hernán, una de las 190.000 víctimas de la intervención de Afinsa, acaba de presentar un libro sobre el asunto, bajo el título "El Saqueo de Afinsa". La obra nos cuenta, casi minuto a minuto, con lujo de detalles y profusa documentación, cómo y por qué se produjo la intervención de aquella empresa filatélica.
Confieso que lo que esperaba de ese libro antes de proceder a su lectura era una retahíla de quejas y reproches, por otra parte justificables, de quien ha visto volatilizada una inversión. En lugar de eso encontré una documentadísima obra, un intenso trabajo de investigación y sobre todo una versión de los hechos radicalmente diferente a la que todos conocemos. Y esa versión no es tanto la que presenta la autora como la que deduce el lector tras el conocimiento de datos contrastados, documentos reproducidos, muchos de ellos inéditos, declaraciones de personas que de una u otra manera intervinieron en el Caso Afinsa, comunicados institucionales, artículos de prensa que en su día pasaron inadvertidos y mucho más.
Se distinguen varios aspectos de la trama, o varias tramas que conforman un complejo tejido en el que se desvelan las diferentes vertientes del caso: la económica, la institucional, la política, la judicial, la mediática y la empresarial. Y todas ellas se desgranan como apisonadoras de apabullante rigor.
Pero por encima de todo, encuentro un valor fundamental en la obra de Mila Hernán: un ensayo de estas características suele ser un coñazo, y más cuando tiene 500 páginas. Pues bien, "El Saqueo de Afinsa", sin perder la seriedad propia del género, es un trabajo que se lee de un tirón. Doy fe de ello. El estilo narrativo y la estructura de la obra consiguen que un tema tan complejo se lea sin esfuerzo, y que el lector alcance una comprensión total y entienda a la primera lo que la autora transmite con una facilidad pasmosa.
"El dinero aumenta o disminuye. Fluye, viaja, circula o permanece inmóvil. Pero nunca desaparece. Puede ganarse o perderse, pero jamás volatilizarse."Así empieza el libro, y a partir de ahí, una avalancha de datos que señalan implacablemente a los responsables de la intervención de Afinsa, a los que será el propio lector quien ponga nombres y apellidos; datos que nos revelan cómo a partir de las conclusiones de una inexperta y voluble inspectora de Hacienda, plasmadas en un informe inconsistente, cuestionable y cuestionado, se monta la intervención de Afinsa, el mayor grupo mundial y multinacional de su sector. Entre la perplejidad, entre susto y susto, uno va pasando páginas y comprendiendo cómo se fraguó una operación del carallo que llevó a la ruina a casi 200.000 familias y a quién benefició, quién intervino directa o indirectamente, quién pudo evitarlo y no lo hizo, quién se encargó de enredar a las víctimas arruinadas en una maraña de desinformación y confusión de la que muy pocos han logrado salir.
"El Saqueo de Afinsa" nos habla del Dogma Petrificado, según el cual una mentira convenientemente filtrada y repetida acaba adquiriendo apariencia de sólida verdad, y nos enseña lo complicado que resulta restituir la verdad oculta tras el falso dogma. Y Mila Hernán nos demuestra cómo se debe escribir un ensayo, un género éste que nadie sabe escribir, y menos en España. Los autores de ensayo son, casi por definición, unos pelmas que escriben para otros pelmas. Luego, en una reunión de pelmas se dan la paliza unos a otros y se largan a sus casas sin haber entendido nada de nada pero felices de ser unos pelmas, encantados de haberse conocido y, lo que es peor, borrachos (yo he caído muchas veces en esa trampa porque leo muchos ensayos que sólo se sobrellevan a base de alcohol). Mila Hernán, sin embargo, ofrece una lectura comprensible, entretenida, fluida, tensa, una perfecta lección de cómo se escribe el ensayo perfecto, el ensayo total o el ensayo cojonudo, que es el que cualquier lector entiende a la primera.
No se había escrito hasta hoy, que yo sepa, una obra de investigación sobre la intervención del Grupo Afinsa. Y es bueno que la primera sea ésta, la que nos presenta una versión despojada de florituras estilísticas y técnicas, una versión desnuda que nos lleva a conocer "la verdadera historia de una intervención". Si eres una de las víctimas de Afinsa, te conviene leer este libro. Y si no lo eres, también, por lo que ha pasado y por lo que pueda pasar.
Cuando entres en esta web, encontrarás algunas referencias a Intereconomía o al Sindicato Manos Limpias. Te preguntarás entonces cómo es posible que desde Glub se recomiende un libro que también recomiendan desde allí, con lo mal que me caen. Lo cierto es que lo mismo me pregunté yo antes de escribir esto. La razón es muy sencilla: yo no tengo la culpa de que a ellos les haya gustado el libro. Y lo mismo diría si lo recomendara la Asociación Nacional de Ornitólogos (si es que existe) o la Liga Comunista Revolucionaria. Desconozco los motivos por los que desde esos sectores tan ajenos a mí recomiendan la obra, motivos que por otra parte me importan un pimiento. Sé por qué la recomiendo yo. Porque es muy buena, y porque vale la pena leerla.
