Por Jano/Cota.
Querido Jiménez Godoy. Paz y Bien.
En el número que usted secuestró de la Revista Retranca se estrenaba nuestro personaje Nacho Camacho. En realidad todo parte de un desafortunado malentendido que deseamos aclarar: Nacho Camacho no fue creado para la revista Retranca. Nosotros creíamos que lo estábamos enviando a la Revista de Transportistas Católicos (Retransca). Imagínese nuestro desagrado al darnos cuenta del error que nos llevó a meter a nuestro personaje en esa cueva de Retranca, reducto de inmorales izquierdistas, herejes y borrachos. Tiene usted toda la razón y hace muy bien al secuestrar la revista. Nosotros hubiésemos hecho lo mismo, pero queremos hacerle ver que Nacho Camacho es inocente. Él no tiene nada que ver con esos otros personajes con los que ahora comparte zulo en esa imprenta de Murcia. Nacho se siente solo, tiene miedo y sufre las novatadas de esos otros monigotes a los que usted tiene justamente encerrados. Incluso es probable, Dios no lo quiera, que le estén obligando a comer esos falsos pimientos de Padrón con los que la huerta murciana pretende envenenar al mundo entero y que en sabor, frescura, calidad, textutra y apariencia son totalmente ajenos a los verdaderos pimientos que cultivamos en Galicia. Además, los de ustedes pican todos.
Tampoco nosotros, creadores de Nacho Camacho, tenemos nada que ver con esos otros dibujantes, escritores y guionistas que hacen burla de la Iglesia y cuyas almas tiene usted también secuestradas con todo merecimiento. Ellos y sus creaciones tienen abiertas de par en par las puertas del infierno, eso lo sabemos usted y nosotros. Pero nuestro caso es diferente. Si usted vuelve a ver la única de nuestras tiras en la que hacemos referencia al Santo Padre, no encontrará en ella crítica alguna. Ésta es:
En realidad se trata de una adaptación libre de la encíclica Pascendi Dominici gregis (Todos los griegos son maricones a los ojos de Doménico) y en ella nuestro personaje Nacho Camacho, del que podríamos decir que comparte con usted todo un catálogo de valores, trata de enseñar al joven Junior lo que San Pío X nos transmite a modo de conclusión en su famosa encíclica, que termina con la siguiente frase: "Besarse entre hombres es mariconada".
Nosotros estamos dispuestos a negociar directamente con usted la liberación de Nacho Camacho. Nos preocupa bien poco la suerte que corran el resto de secuestrados, si es que no están muertos ya, que ojalá lo estén. Como gesto desesperado de buena voluntad, nos hemos currado un nuevo guión para la anterior tira, y estamos en condiciones de presentar un trabajo que, sin duda, será de su agrado. Ahí va:
Para terminar, querido secuestrador, le recordamos un pasaje de la Biblia, que dice textualmente (Salmos 10:14-16):
"Si peco, tú me vigilas, y de mi falta no me disculparás. Si prevarico ¡ay de mí! Si soy inocente, no podré levantar la cabeza, harto de la ignominia y ebrio de penas.
Y si me levanto, tú me cazarás como a un león, y contra mí vuelves a hacer ostentación de tu poder. Cabrón." (La última palabra es de nuestra cosecha).
Atentamente.
Alejandro Viñuela, Jano.
Rodrigo Cota.


