La educación a golpes funcionaba, y la prueba es que España está llena de gente bien educada por profesores y policías en épocas en que la hostia bien dada y a tiempo era el principal recurso educativo. Ahora hemos superado la era del Estado del Bienestar para volver a la de la hostia limpia, en la que la violencia contra un menor está prohibida mientras no la propine un antidisturbios.
Lo que necesitan nuestros chicos no es un profesor interino ni un aula caliente. Así se acomodan y se creen más listos de lo que son. Los interinos y la calefacción encuentran en un policía con botas, casco, porra y escudo el mejor sustituto para enseñar a un chaval por dónde viene la vida. Y si siguen así, pidiendo calefacción y no aprenden a no convocar manifestaciones ilegales, será cosa de sacar los tanques a la calle, como en Siria, y empezar de una vez a bombardear institutos antes de que la cosa pase a mayores, que se empieza así, pidiendo calefacción en las aulas y se acaba exigiendo cualquier otra tontería, como libros, vete tú a saber.