sábado, 23 de enero de 2010

Tal vez no seamos quienes creemos ser.



Hay un alto grado de probabilidades de que no seas quien crees que eres. Según una estadística publicada en 1863, de cada cien niños/as que nacían en Pontevedra, 27 no eran fruto del matrimonio. Si procedes de familia coruñesa o lucense no lo tienes mejor. En A Coruña eran 29 de cada cien y Lugo tenía el récord de Galicia (y de España) con 39. Los orensanos, sin embargo, rompían la tendencia, con un ridículo 11%.

Si esa dinámica se vino manteniendo durante varios años, incluso generaciones, el porcentaje crecería exponencialmente, por lo que es más que posible que lleves unos apellidos que no te corresponden si tú eres descendiente de gallegos o de habitantes de Galicia en el XIX.

En mi caso, no hay motivos de preocupación. Por línea materna soy medio cacereño. Cáceres era, con Burgos, Guadalajara y Santander la que presentaba una cifra menor, apenas un 8%;  por línea paterna, procedemos de un pueblo pontevedrés, pero que limita con la provincia de Ourense, por lo que la estadística se aproximaría (espero) al 11% orensano. En cuanto a la parte netamente pontevedresa, estoy convencido de que las bisabuelas de mis abuelos eran unas santas. Supongo que las tuyas también.

Como compensación, hay que señalar que, según los divulgadores del informe, miembros de la Academia de Medicina de Barcelona, procedes de una ciudad considerada centro de la civilización. Dice el texto:

"Si la consideración del estado de abyección moral de nuestro siglo causa honda pena, esta es mayor todavía cuando se observa que los grandes focos de la inmoralidad son precisamente aquellas ciudades que se tienen como grandes centros de cultura social y como los principales centros de civilizacion, porque en realidad poseen todos los elementos para que lo fuesen."

Siguiendo la anterior consideración, Lugo era el mayor centro de civilización de España, y A Coruña y Pontevedra ocuparían lugares destacados. Todos esos nacimientos eran, según los académicos catalanes,
producto del crimen:

"Estos nacimientos ilegítimos son fruto del crímen; que crímen es la fornicación, crímen es el estupro, crímen es el concubinato, crímen es el adulterio; ¿y todavía osarán los panegiristas del siglo batir palmas en loor de la modena civilizacion en loor á cuya sombra el crímen se desarrolla de una manera tan alarmante? Continuemos."

Pues eso, continuemos. Los académicos sostienen, pues, que la civilización promueve el crimen. Pero no debemos alarmarnos más de la cuenta ni hacer demasiado caso a los médicos catalanes, ya que puestos a continuar, lo hacen cambiando de tema, y pasan al siguiente:

"La duracion de la vida se calcula por la del tiempo del completo desarrollo del ser físico; á un crecimiento rápido sucede siempre una muerte próxima; á un crecimiento lento y tardío sigue siempre una vida larga y una muerte muy lejana."

Así que, a fin de cuentas, si has crecido con rapidez y sigues vivo, también es muy probable que no seas fruto del concubinato.

El informe, tiene el larguísimo título de "Acta de la sesión pública inaugural que en 2 de enero de 1863 celebró la Academia de Medicina y Cirugia de Barcelona" y fue editado por la propia academia. Las faltas ortográficas no son mías, son de los médicos.

1 comentario:

  1. Me alegro de que admita comentarios, sus artículos suelen ser curiosos y entretenidos soy peruano pero desciendo de familia de Galicia, creo que mis abuelas tambien eran unas santas :))

    Arturo

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