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lunes, 9 de marzo de 2015

ENCE sí o sí





El jueves se celebró en el teatro Principal el acto por el premio que ONU Hábitat dio a la ciudad de Pontevedra en Dubái. De los vídeos que allí se exhibieron extraigo una conclusión principal: en Dubái los hombres se visten como señoras mayores. Todos los intervinientes y los asistentes al acto, presentado por Xabi Fortes, coincidieron en que Pontevedra se merece ese premio y los que vendrán. Finalmente todos los grupos políticos representados en el Concello acabaron rindiéndose a la categoría del premio, aunque algunos lo habrán hecho a su pesar. Incluso Jacobo Moreira asistió, quizá tras enterarse por la prensa de la felicitación que Feijóo envió al Concello.

Yo, de hecho, fui porque estaba Jacobo Moreira, aunque eso lo explicaré dentro de un par de párrafos. De momento, vamos conociendo dos avances del programa de Moreira. El primero lo anunció César Mosquera, improvisado portavoz del PP. Dice Mosquera, y tiene razón, que Moreira anunciará este mes su apoyo a la permanencia de ENCE a cambio de una serie de condiciones. Yo vengo diciéndolo desde hace casi dos años, pero a mí nadie me hace caso: lo que se ha venido negociando entre ENCE y la Xunta con el visto bueno de Madrid, no es si ENCE se queda o se va, sino a cambio de qué se queda.

Moreira anunció que su postura no será en defensa de los accionistas, sino de los trabajadores y los empresarios que dependen de ENCE. Declaración contradictoria, ya que los intereses de los accionistas, obviamente, son los mismos que los de los trabajadores y empresarios que dependen de la pastera. Hay una explicación a la enigmática frase. A ENCE se le “impondrán” una serie de condiciones con las que la empresa está totalmente de acuerdo y ello será anunciado por Moreira como si fuera él quien va a decidir algo que ya está acordado. Obviamente, Moreira no se ha sentado a negociar con ENCE. Él mismo ha dicho hace un par de semanas que entre sus planes no está reunirse con ENCE. Pues claro que no. Ni ha sido él quien viene reuniéndose con ENCE desde 2012, ni ENCE negocia su permanencia con un concejal, sobre todo si es portavoz de la oposición, ni Moreira puede prometer nada que no esté ya decidido.

Lo que hará Moreira será escenificar un acuerdo que le viene hecho de arriba y venderlo como un pliego de “exigencias”, en plan: “Si los de ENCE quieren quedarse tendrán que cumplir mis condiciones”. Luego será cuando reciba formalmente el apoyo de los que lo han negociado todo, con seguridad Alfonso Rueda o el propio Feijóo y la empresa se “plegará” a esas exigencias entrecomilladas. Obviamente a ENCE le sale mucho más barato pagar un canon que cerrar o trasladarse y eso es lo que sucederá. Ésa será la propuesta estrella del PP: que ENCE se queda hasta 2068. Es el cara o cruz con el que el PP pretende dar un vuelco a sus opciones. En todo caso, el anuncio a un mes de la campaña tendrá un alto componente electoralista, pues si ENCE se va a quedar sí o sí, si ya está todo negociado, la permanencia no dependerá en absoluto de quién sea el alcalde.

El otro gran proyecto de Moreira es reunirse cada semana con una familia pontevedresa, que es lo que me llevó a mí al Teatro. Desde que el líder del PP formuló su amenaza, no me dejan salir de casa salvo que se sepa dónde está Moreira. Estamos aquí encerrados por si aparece a visitarnos y mi señora compra cada día una lata de paté de marisco para agasajar a Moreira. Su inquietud va en aumento y comienza a impacientarse de verdad. Ahora dice que el próximo viernes quiere ir al Teatro Principal al concierto de Quatro D’Abril, que ella admira a Rober Calvo desde que tiene quince años (Rober Calvo), y que tiene el proyecto de ir allí a disfrutar del repertorio y arrojar un sujetador al escenario, pero que claro, que si aparece Moreira a comerse el paté y le fastidia el plan, entonces qué. Y añade que lo menos que podría hacer Moreira es anunciar cuándo piensa venir, que esto es angustioso. Mientras tanto me tiene todo el día limpiando la casa para impresionar a Moreira y cuando vuelve de comprar el paté, si encuentra una mota de polvo viene y empieza a darme golpes en la cabeza como si fuera un bote de ketchup mientras grita, marcando las sílabas: “¿Qué te dije de tener la casa limpia para cuando venga Jacobo Moreira?”.

El peligro de estas cosas es que los demás candidatos suelen entrar en competencia para demostrar quién es más original y cualquier día Lores promete dormir cada semana con una familia. Puede estar usted tan tranquila en casa y cruzarse por el pasillo al alcalde en pijama dándole los buenos días con su voz carrasposa y preguntándole qué hay para desayunar, o peor aún, cantando una panxoliña. Con estas cosas hay que tener cuidado, que hay ocho candidatos y si empiezan todos a visitarnos vamos a tomárnoslo con tanta naturalidad que acabaremos pidiéndoles que de paso que se van, que nos bajen la basura.


martes, 13 de agosto de 2013

LA VIDA, INSTRUCCIONES DE ABUSO



Por Manuel Pérez Lourido


Un artículo de David Trueba me puso los pelos de punta y dejé el periódico, estupefacto, para comprobar en un espejo que no necesitaba un corte de pelo. Lo cierto es que ya había ingerido la noticia unos días antes sin experimentar problemas digestivos: tan grande es ya nuestra capacidad de asimilar todo tipo de novedades deprimentes.
Se trata de que en la España camisa blanca de mi esperanza te multarán si se te ocurre generar tu propia electricidad usando energía solar. Mejor dicho, si se te ocurre acumular en baterías la sobrante: la que consumas instantáneamente está libre de pecado. Los únicos en Europa.
Un día de estos abriremos la puerta de casa y un sonriente y trajeado Inspector de Bombas nos informará que se hallaba allí verificando que no nos dedicábamos a la producción de armas químicas en nuestro domicilio.
Cada vez somos menos dueños de todo aquello que nos habían dicho que por una módica cantidad sería nuestro, como la privacidad, la libertad, la igualdad, la fraternidad y los envases de cerveza. El aire que respiramos nos produce enfermedades, de modo que sólo grandes empresas se lo han repartido en cuotas contaminantes y trapichean vendiendolo en metros cúbicos unas a otras.
Existe un canon medioambiental amparado por el principio “quien contamina, paga y repara” que está avalado por la Constitución (esa que habla del derecho a la vivienda y a un trabajo digno...) y ya vemos lo que ocurre con nuestro Gafos en Pontevedra: quién contamina, ni paga ni repara. Si esto se hubiese aplicado a ENCE desde su advenimiento, seríamos ricos y cresos: el Pontevedriña jugaría en Primera, tendríamos tres hospitales y un aeropuerto y dentro de unos días iríamos gratis a ver a los Rolling en Pasarón.
Al menos la Xunta está ingresando alrededor de 20 millones al año por un canon eólico avalado por el TSXG al que apeló Iberdrola por entender que se trataba de una mera tasa, cual IAE o IBI. Uno de los argumentos de la empresa eléctrica exponía sus sospechas sobre “el uso real de los ingresos derivados del canon”: qué desconfiados.
A estas alturas del texto, entran unas acuciantes ganas de soltar infundios e insidias sobre el papel de la energía derivada de los hidrocarburos, sobre su transcendencia socioeconómica y geopolítica;
un desproporcionado deseo de hacer derivar el texto hacia la soflama más descarada en contra de las monstruosas transnacionales petrolíferas y los gobiernos a los que compran; un arrebato para criminalizar esta actividad industrial que en Venezuela, por ejemplo, el difunto Chávez arrebató de las manos de la oligarquía existente; en fin, unos bajos sentimientos producto de un inexistente pasado hippie que hacen de uno un loco peligroso.
Por eso es mejor poner punto final y hacerse una tortilla de huevos de esos que se obtienen en cualquier cadena de producción avícola, con seres animales tratados como objetos por humanos embrutecidos por la persecución del máximo beneficio. Snif.




lunes, 17 de junio de 2013

Proyecto Manhattan




«No ha sido creado el lobo para pacer junto al cervatillo, sino para devorarlo al primer descuido», dijo el pensador noruego Ingemar Johansson. No importa que Johansson no fuera noruego, sino sueco; ni que fuera en realidad boxeador y no filósofo. Ni siquiera tiene importancia que jamás haya pronunciado esa frase. Da igual. Sus legendarios combates contra Floyd Patterson puede verlos usted en Youtube si sabe lo que le conviene. Se aprende mucho más viendo un combate Patterson-Johansson que leyendo el mejor compendio de filosofía universal. 

Lo que nos interesa es la validez de la sentencia apócrifa que he inventado para esta ocasión. Pretender que se integre la factoría de Ence, que es lo que toca hoy, en un entorno como la ría de Pontevedra es tan mala idea como meter al monstruo de Amstetten en un convento de carmelitas y esperar una convivencia armoniosa. Que me perdonen los dirigentes de Ence, pero su propósito es una soberana estupidez y así lo han comprendido los arquitectos, que se han vuelto locos intentando cuadrar ese círculo para obtener como resultado el fracaso previsto. De todos los proyectos que se han presentado para disimular la factoría, el más congruente era uno que lo llenaba todo de humo para enmascarar ése que sale de las chimeneas. El más original, por su parte, hacía realidad la fantasía de cualquier pontevedrés: elevarse en una montaña rusa hasta la cumbre misma de las chimeneas para poder aspirar allí una bocanada fresca de hollín chungo. (...) Sigue leyendo en Diario de Pontevedra. Proyecto Manhattan.


martes, 23 de abril de 2013

CIRULOSAS



Por Manuel Pérez Lourido


Así le llamaba uno del equipo cuando críos. Cuando olía peor que nunca pero no estaba tan cuestionada, mientras atravesábamos los ochenta (sí, qué pasa, me estoy quitando años) a una velocidad de vértigo. Jugué al fútbol en el Tronco Club de Cirulosa y nos echó del “Torneo” de Daniel Vindel el Ural de La Coruña, que presidía un tal Augusto César Lendoiro. Sólo por eso, por haber jugado en el equipo de futbito de la pastera, me considero suficientemente cualificado para abordar la problemática de la misma.
Tenemos, por un lado, una empresa contaminante que lleva 50 años emplazada en la ría dedicada a su pestilente labor de generar pasta (de ambos tipos) y por otra, a la APDR, que lleva 26 años intentando que se largue de ahí. Si cotejamos la información respecto a índices de contaminación e impacto medioambiental que ambas entidades ponen a nuestra disposición, nos encontraremos inmediatamente conque están hablando de cosas diferentes: los datos no coinciden. Hay gato encerrado.
Examinemos estos argumentos: ENCE (¿acaso no es más bonito “Cirulosa”?) dice que sólo hay otra fábrica similar en el mundo que, como ella, blanquee sin cloro ni derivados. Hace uso de una depuradora de aguas residuales y de un emisario submarino que ha sido pagado por la Xunta (de los que también se beneficia el Concello). Es practicamente autosuficiente en cuanto a consumo de energía. Y no cheira tanto como antes, esto lo digo yo de propina.
Por su parte la APDR manifiesta que ENCE contamina un huevo, algo que se evidencia con sólo echarle un vistazo. Los argumentos de los ecologistas tienen la contundencia del impacto visual de la fábrica. Imagínense un video del director de Cirulosa plantado delante de las chimeneas esas y diciendo “No, si esto no contamina ni nada”, “lo que vertemos al mar es agua bendita”, “ojalá que llueva café en el campo” y frases similares.
En cuanto a la opinión de la ciudadanía, se diría que hay división de opiniones. Una mayoría está hasta las narices de sacar fotos en la otra orilla de la ría y que salga de fondo el mamotreto ese. Pequeños sectores, exhibiendo un atávico instinto por conseguir manutención, objetan que proporciona puestos de trabajo y eso. Y luego está el asunto de quién costearía un posible cambio de emplazamiento. Yo pondría a cualquier ex-tesorero del PP a conseguir los cuartos para trasladar la empresa.
Nadie va a echar de menos a ENCE si se va, y tampoco nos vamos a rasgar las vestiduras si se queda, para qué nos vamos a engañar. Este asunto se va a ventilar en terreno enmoquetado por parte de los gerifaltes de turno. Nosotros jugaremos ese papel que tan bien hemos estado jugando los gallegos desde siglos, y que se resume en una sentencia lapidaria: “Mexan por nós e hai que dicir que chove”.
Y ahora que todo a quedado, por fin, aclarado de una vez por todas, déjenme asegurar que aquel magnífico equipo del Tronco Club hubiese ganado la competición de no haber enredado por el medio aquel tipo, Lendoiro, que hacía sus pinitos en eso del fútbol. Dicen que el hombre llegó lejos.


miércoles, 13 de marzo de 2013

ENCE




Si usted tiene un hijo que ha nacido o está por nacer a lo largo de este año 2013, puede que tenga 80 años el día que ENCE desaparezca de la ría. Piénselo. Si la amenaza de prórroga de concesión de los terrenos que ocupa la factoría se lleva a término, habremos malvendido el futuro de Pontevedra a casi un siglo vista.
Leímos estos días que en Placeres se encuentran los restos de un asentamiento romano. Sea mansión, villa, ciudad o instalación industrial, viene a confirmar lo que algunos historiadores, desde Claudio González Zúñiga, y más todavía desde Sarmiento, hasta la fecha de hoy, nos vienen contando: que el pasado romano Pontevedra tuvo más importancia que la supuesta por otros.
Entre Lourizán y Placeres, en el lugar de Almuiña, Sarmiento localizó en el año catapún (no me haga buscar la fecha exacta) el primer miliario romano de los varios encontrados en Pontevedra. Pero más allá, mucho más allá en el tiempo, se asentaban en esa misma zona nuestros antepasados prehistóricos que esculpían petroglifos o levantaban mámoas.  (...) Sigue leyendo en Pontevedra Viva. ENCE.

miércoles, 16 de enero de 2013

Céntrense





La política municipal ha girado en los últimos meses alrededor de asuntos enojosos, a saber: la crisis interna del PP, la ausencia de Miguel Anxo Lores en la inauguración del Museo o la eterna ENCE, que el día que nos la quiten no vamos a saber de qué hablar.
Dejando a un lado a ENCE, no por poco importante sino por lo contrario, con algunos de los otros temas hemos aprendido algo. Lo de Lores y su plantón a Rajoy, por ejemplo.
El último que ha conseguido meter a Lores en el Museo he sido yo, que se vino a la presentación de mi libro en el edificio Sarmiento. Y los penúltimos, aquí los de Pontevedra Viva la noche que se pusieron de parto y emborracharon a dieciséis concejales, media docena de diputados provinciales, dos o tres alcaldes, cuatro presidentes del Pontevedra CF, toda la prensa de Pontevedra y algún aspirante a ministro, también en el edificio Sarmiento. O sea que eso de que Lores no pisa el Museo no es del todo cierto: Lores va al Museo cuando le da la gana, pero no le da la gana ir para ver a Rajoy. Lo ha dejado claro. (...) Sigue leyendo. Pontevedra Viva. Céntrense