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miércoles, 16 de enero de 2013

Céntrense





La política municipal ha girado en los últimos meses alrededor de asuntos enojosos, a saber: la crisis interna del PP, la ausencia de Miguel Anxo Lores en la inauguración del Museo o la eterna ENCE, que el día que nos la quiten no vamos a saber de qué hablar.
Dejando a un lado a ENCE, no por poco importante sino por lo contrario, con algunos de los otros temas hemos aprendido algo. Lo de Lores y su plantón a Rajoy, por ejemplo.
El último que ha conseguido meter a Lores en el Museo he sido yo, que se vino a la presentación de mi libro en el edificio Sarmiento. Y los penúltimos, aquí los de Pontevedra Viva la noche que se pusieron de parto y emborracharon a dieciséis concejales, media docena de diputados provinciales, dos o tres alcaldes, cuatro presidentes del Pontevedra CF, toda la prensa de Pontevedra y algún aspirante a ministro, también en el edificio Sarmiento. O sea que eso de que Lores no pisa el Museo no es del todo cierto: Lores va al Museo cuando le da la gana, pero no le da la gana ir para ver a Rajoy. Lo ha dejado claro. (...) Sigue leyendo. Pontevedra Viva. Céntrense


jueves, 28 de junio de 2012

Terror el el Museo



En 1884 se celebró la fundación de la Sociedad Arqueológica de Pontevedra, germen del actual Museo Provincial. En 1927 se fundó el propio Museo, cuyo director pasó a ser Casto Sampedro, quien ya presidía la Sociedad Arqueológica. Casto Sampedro falleció en 1937, momento en el que Gerardo Álvarez Limeses ocupó el cargo de manera accidental hasta 1940. Fue sucedido por Filgueira Valverde, quien se encargó del asunto hasta 1986. Y a partir de ese año, el jefe es Carlos Valle, quien a la edad de su jubilación habrá cubierto un mandato de treinta y cinco años, más o menos. 


Es decir: cuatro directores ha tenido el Museo de Pontevedra en casi cien años, pero uno de ellos, el suegro de Alexandre Bóveda, apenas duró tres años, que fue lo que tardó en morir. No diré yo si esa larguísima permanencia de sus directores en el cargo es buena o mala para un museo. Dígalo usted. A la Iglesia le funciona con sus Papas. Me limito a constatar un hecho y a afirmar que por suerte para la institución, Filgueira fue un gran director, igual que afirmo que Filgueiras no salen así como así bajo las piedras. (...) Diario de Pontevedra. Terror en el Museo.